Bienvenidos a Fuertes, malecón y Relaves
El Malecón fue una de las obras de ingeniería más significativas de la historia de Chañaral.
Los relaves que embancaron el Malecón comenzaron a ser vertidos al mar aproximadamente desde el año 1937.
Las arenas terminaron por tapar todo el borde costero y el histórico muelle Malecón.
Historia y valor simbólico / History an symbolic value
En 1879 se desencadenó la Guerra del Pacífico, acontecimiento histórico que pondrá en un lugar estratégico al puerto de Chañaral, como centro de aprovisionamiento, comunicaciones y defensa. Por eso no es de extrañar que el monitor Huáscar entrara dos veces a la bahía de Chañaral, incendiando las naves y capturando dos barcos cargados de cobre que fueron enviados al puerto del Callao, en Perú, y bombardeando luego instalaciones menores situadas en Pan de Azúcar.
Para proteger el puerto y muelle de embarque de futuros ataques se construyó el Fuerte Sargento Aldea que fuera bombardeado durante una segunda incursión del Huáscar, momento en que los propios vecinos ayudaron a los soldados a contratacar disparando los cañones instalados para ese entonces en el fuerte. En la actualidad es posible ver algunos cañones en el paseo Borde Costero Eugenio Álamos Luque, inaugurado el año 2008.
El Malecón fue una de las obras de ingeniería más significativas de la historia de Chañaral y es un producto del auge del transporte marítimo del puerto. Se construyó entre 1915 y 1920, en una localización inmediata al antiguo muelle de 1840, fue financiado con los aportes de los vecinos de la época y en su construcción se emplearon piedras del cerro aledaño. Esta obra fue testigo del tesón de operarios y del afán de laboriosas grúas de embarque y desembarque que permitían el arribo de múltiples productos.
El tendido del FF.CC. llegaba hasta el Malecón para la carga o descarga de los trenes metaleros. Desde el año 1947 en adelante ya no atracaron barcos de pasajeros en Chañaral, sino solo cargueros, lo que significó que el transporte de personas solo se realizara por vía terrestre.
Los relaves que embancaron el Malecón comenzaron a ser vertidos al mar aproximadamente desde el año 1937 en adelante, y correspondían a desechos de los procesos mineros e industriales de las minas Potrerillos y Salvador.
La bahía comenzó a ser absorbida por arenas estériles que terminaron por tapar todo el borde costero y el histórico muelle Malecón. En 1987 el “Comité Ciudadano” formado por vecinos del puerto de Chañaral, dando muestras de una maduración política y ambiental, presentó un recurso de protección a la Corte de Apelaciones de Copiapó, por la contaminación producida por CODELCO. Este recurso fue resuelto favorablemente a favor de la comunidad, de manera que el vaciado de los relaves terminó en 1988, cuando la Corte Suprema ordenó a CODELCO suspender inmediatamente el vertido y construir un tranque de vaciado tras 52 años de ininterrumpido vaciado de relaves al río y al mar.
In 1879 occured the “War of the Pacific”, a historic event that placed the port of Chañaral in a strategic place as a supply, communications, and defence centre. That is why it was not surprising that the Huáscar entered the Chañaral Bay twice, setting fire and capturing two ships loaded with copper sent to Callao, Peru, and bombing minor facilities in “Pan de Azúcar”.
To protect the port and boarding dock from future attacks was built the “Sargento Aldea Fort”, which was bombed during a second incursion of the Huáscar, at which time the neighbours themselves helped the soldiers to counterattack by firing the cannons installed at that time in the fort. It is possible to see some of those canyons on the “Paseo Borde Costero Eugenio Álamos Luque”, inaugurated in 2008.
The pier was one of the most significant engineering works in the history of Chañaral and its construction was because of the maritime transport boom of this port. It was built between 1915 and 1920, in an immediate location to the old dock of 1840, financed with the contributions of the residents of the time using stones from the nearby hill. This work witnesses the tenacity of workers and the effort of laborious cranes that allowed the arrival of multiple products.
The railroad rails reached the boardwalk to load or unload the metal loads. Towards the year 1947 onwards, passenger ships were no longer docking in Chañaral, but only freighters, which meant that the transport of people would only be carried out by land.
The tailings that covered the boardwalk began to be dumped into the sea from approximately 1937 onwards, which were wastes from the mining and industrial processes of the Potrerillos and Salvador mines.
The bay began to be absorbed by sterile sands that ended up covering the entire coastline and the historic pier. In 1987, the "Citizen Committee" formed by residents of the port of Chañaral, showing signs of political and environmental maturity, presented a protection appeal to the Copiapó Court of Appeals, due to the contamination produced by CODELCO. This appeal was resolved in favour of the community, so the tailings discharge ended in 1988 when the Supreme Court ordered CODELCO to immediately suspend the discharge and build a discharge dam after 52 years of uninterrupted tailings discharge both to the river and to the sea.